Un ratón humanizado para estudiar cómo el VIH afecta al intestino

Un ratón humanizado para estudiar cómo el VIH afecta al intestino

0
Compartir

El intestino es el blanco perfecto para el VIH. Ahí se encuentran el 90% de las células inmunológicas y ahí es donde el virus hace por lo tanto mayores estragos. Hasta ahora no se sabía cómo se producía esa transmisión, si de forma libre o por contacto, lo que se llama biológica. Conocer este dato es clave para conocer la patogénesis del virus y diversos motivos hacían casi imposible averiguarlo en células vivas. Utilizar un ratón tampoco era una opción viable hasta hace muy pocos años, porque el virus de inmunodeficiencia humana no infecta a estos animales.

Un trabajo publicado en el último número de la revista PLOS Pathogens ha acabado por fin con esta incertidumbre y lo ha hecho con un sistema cercano a la ciencia ficción biológica. Según explica Roger Paredes, investigador del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa y médico de la Unidad de VIH del Hospital Germans Trias i Pujol, en Badalona, lo que los científicos del Howard Hughes Medical Institute y el Californnia Institue of Tenchnology han logrado es visualizar por primera vez en alta resolución cómo actúa el virus en ratones humanizados que pueden, por lo tanto, ser infectados por el VIH.

Para ello han creado lo que se denomina un ratón humanizado. Se trata de un ratón transgénico al que se le trasplantan células de timo y de hígado procedentes de fetos dedicados a la investigación. Una vez hecho el trasplante se le irradia y se le implanta también la médula ósea humana, de tal forma que pueda generar los dos principales tipos de células del sistema inmunológico, las células B y T. “Es un ratón con un sistema inmunológico humano”, apunta Paredes, que subraya que este modelo no se podía ni soñar hace apenas cinco años.

Una vez conseguido el modelo, entró en juego la tecnología de diagnóstico por imagen, que permitió ver cómo se transmitía el virus en el intestino, ese lugar clave hasta ahora oculto para los ojos de los investigadores. “Es el modelo más cercano a humanos que podemos encontrar”, subraya Paredes.

Lo primero que observaron es lo que ya se intuía: la tremenda actividad del virus en la zona. Por cada célula infectada por el VIH, los investigadores contabilizaron 63 partículas virales, aunque el número real se calcula que será mucho más alto ya que el método solo permite visualizar las partículas que rodean la célula huésped en una parte relativamente pequeña del tejido.

El segundo descubrimiento respondía a la pregunta que lleva años inquietando a los científicos. Como señala Paredes, en células in vitro y dado que la sinapsis virológica o transmisión por contacto es “mucho más efectiva”, se pensaba que era el contacto el método favorito para la transmisión de los virus a lo largo de la flora intestinal. Sin embargo, lo que el PET ha demostrado es que esa transmisión también se produce de forma libre, partículas virales que parecen haber cubierto cierta distancia entre su célula madre y la que quieren infectar.

Las imágenes ofrecen por primera vez detalles ultraestructurales de la infección por el VIH y la producción de virus en un escenario muy similar al intestino humano. “Lo que ocurre en el intestino marca lo que va a suceder a posteriori”, concluye Paredes, que reconoce que la aplicación práctica de este hallazgo no será “a corto plazo”.

Autor: Ainoha Iriberri

Fuente: http://www.elmundo.es/salud/

 

No hay comentarios

Dejar una respuesta