Terapia temprana mitos y realidades

Terapia temprana mitos y realidades

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Según la evidencia más reciente, el VIH debe tratarse cuanto antes. No se trata de rescatar sino de prevenir y mantener la salud. Según la OMS, el tratamiento temprano puede prevenir más de tres millones de nuevas infecciones en los próximos 10 años.

Fernando Mino

“A mí no me va a pasar”. “Para qué me hago la prueba, sólo fue una vez”. “Fue positivo, pero faltan años antes de que necesite ver a un médico”. “El sida no mata, son los medicamentos los que te acaban”. El VIH está rodeado de mitos: sentencias metafóricas que esconden miedos ante una infección que conlleva riesgo de muerte, pero también heridas sociales profundas. Tal como las prácticas sexuales suelen esconderse, el VIH se convierte en el secreto mejor guardado, a veces incluso para uno mismo.

Pero silenciarlo sólo hace crecer el problema, como revelan las investigaciones recientes. Desde 2013, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un inicio más temprano del tratamiento del VIH, cuando el sistema inmunológico es todavía fuerte, pues esto ha demostrado ser más eficaz para evitar el deterioro de la salud y también disminuir el riesgo de nuevas transmisiones. Censida actualizó también su Guía de Manejo Antirretroviral de las Personas con VIH en el mismo sentido en 2014.

Ante el peso de la evidencia y con los protocolos médicos impulsando el tratamiento temprano, hace falta revisar algunos mitos arraigados respecto de la medicación retroviral y sus supuestos perjuicios, y también algunos de los riesgos de esta recomendación médica.

Mito 1

Si no me siento enfermo, no necesito tratamiento.

Falso. El tratamiento temprano mantiene el recuento de de CD4 alto y la carga viral baja, es decir, ayuda a que sigas sin sentirte enfermo.

Mito 2

Mi recuento de células CD4 todavía es alto, así que no necesito empezar tratamiento.

Falso. Un estudio dado a conocer en junio pasado por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EU muestra que las personas con VIH que inician el tratamiento antirretroviral cuando sus recuentos de células CD4 se sitúan por encima de 500 células/mm3 tienen un riesgo menor de desarrollar enfermedades oportunistas que los pacientes que comienzan a tomar la terapia cuando sus recuentos alcanzan 350 CD4/mm3.

Mito 3

Como bien y hago ejercicio, así que no necesito tratamiento.

Falso. Sólo los medicamentos ARV pueden reducir la presencia del VIH en el organismo. Alimentación balanceada y ejercicio físico son indispensables, pero tu sistema inmunológico sólo podrá fortalecerse si el virus disminuye.

Mito 4

Los medicamentos son tóxicos, tienen muchos efectos secundarios y son muchas píldoras.

Medianamente cierto. Las nuevas combinaciones de ARV provocan menos efectos secundarios y, en muchos casos, vienen en dosis combinadas, lo que reduce el número de píldoras a tomar. Además, un sistema inmune fuerte te ayudará a resistir mejor las molestias asociadas a la medicación.

Mito 5

Si me siento bien, puedo dejar de tomar los medicamentos por un tiempo.

Falso. Este es uno de los errores más frecuentes y riesgosos. No se deben suspender las dosis de ARV, pues el medicamento puede dejar de funcionar e, incluso, el VIH puede mutar y hacerse resistente a la sustancia, lo que lo hará más difícil de tratar.

Mito 6

Si tomo ARV ya no puedo transmitir el VIH.

Medianamente cierto. Los medicamentos no curan el VIH, así que sí se puede trasmitir. Si bien las últimas investigaciones muestran un riesgo menor de transmisión sexual en los casos de carga viral indetectable, es importante saber que la posibilidad existe, por lo que lo único seguro es usar un condón en cada relación sexual.

 

Desde hace un par de años, la OMS insiste en promover la detección de las infecciones por VIH y el inicio inmediato del tratamiento antirretroviral. Según múltiples investigaciones, el inicio temprano del tratamiento aumenta la calidad de vida de las personas infectadas y, al mismo tiempo, reduce significativamente el riesgo de transmisión del virus. Es decir, también tiene un efecto preventivo.

Basado en estas evidencias, el Conasida actualizó su Guía de tratamiento antirretrovial y ahora recomienda iniciarlo una vez diagnosticada la infección sin importar el conteo de células CD4. Esta nueva visión toma en cuenta que la nueva generación de medicamentos es menos agresiva y el número de pastillas a tomar es menor, a veces, una cápsula al día, lo cual favorece la adherencia.

 

Mas información: www.letraese.org.mx

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