Si usted llama al (0212) 952 20 09 encontrará solidaridad… y medicamentos

Si usted llama al (0212) 952 20 09 encontrará solidaridad… y medicamentos

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Los fármacos se entregan sin costo alguno, solo con la presentación del récipe

Acción Solidaria –con el apoyo de otras ONG- inició un programa de ayuda humanitaria para paliar la escasez de medicinas. Entre mayo y agosto han atendido a más de mil personas con antihipertensivos, inhaladores, anticonvulsivantes y otros fármacos.

En uno de los estantes de la organización Acción Solidaria se encuentran verdaderas “joyas” para la Venezuela de la escasez de 2016: medicamentos contra la hipertensión arterial y contra la diabetes, esteroides, inhaladores para el asma. Carlos Quintero y César Pacheco atienden la que se ha convertido en una línea telefónica de apoyo y acompañamiento para las miles de personas que hoy día no encuentran las medicinas básicas en el país: 0212-952-20-09.

La experiencia que ha acumulado Acción Solidaria en 20 años de atención a personas infectadas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), que incluye la realización de pruebas de despistaje de la infección y otros exámenes, le ha permitido afrontar el reto de garantizar ayuda humanitaria a quienes la demanden, con un mecanismo que empieza así: organizaciones en el exterior envían fármacos, Acción Solidaria busca la vía para que lleguen a Venezuela y los recibe, las personas llaman por teléfono para apartarlos y luego los retiran previa presentación del récipe médico y de la cédula de identidad. Todo se hace sin costo alguno para los pacientes.

“Hay mucha necesidad”, señala Carlos Quintero, quien debe lidiar con angustias de todo tipo. La línea 0212-952-20-09, del Centro de Información en VIH, expandió su ámbito de acción para hacerle frente a la contingencia nacional debido a la escasez de lo básico para vivir.

Amor sin fronteras

Feliciano Reyna, presidente de Acción Solidaria, recibe al equipo de Contrapunto el mismo día cuando fue a recibir en Ipostel un paquete despachado desde México como parte de la campaña Pido ARV (antirretrovirales) para Venezuela. “Todo lo que llega, sale”, aclara Reyna. Los medicamentos proceden de países como Italia, Alemania, España, Panamá, Colombia, Chile, México y Estados Unidos. Otras naciones, como Costa Rica, posiblemente se sumarán. Hasta la fecha no han tenido inconvenientes para que los productos ingresen al país, porque la cadena de solidaridad que comienza en el exterior con el envío de medicinas –o con viajeros que las traen en su equipaje- continúa con los funcionarios que no han puesto obstáculos para su ingreso a Venezuela. “Hemos contado con el apoyo de las autoridades, y esperamos que siga así”, agradece el fundador de Acción Solidaria. De cualquier forma, ya conversaron con Cáritas y enviarán una carta a la Defensoría del Pueblo para que las instituciones estén al tanto de la actividad. Todo es público, señala el activista de derechos humanos.

Reyna refiere que, con apoyo de médicos, se confeccionó una lista de 220 medicinas y otros 80 insumos del sector salud. Aparte se elaboró una lista para la atención de niñas y niños del Hospital de Niños J.M. de los Ríos. Con base en esta lista se pide el apoyo al exterior y se busca cómo traer los productos, bien sea en las maletas de viajeros o con servicios puerta a puerta.

Lo que está restringido en la actualidad es el envío de medicinas dentro de Venezuela por los servicios de transporte, al igual que el ingreso de fármacos a gran escala con un canal humanitario. Para ambos casos Feliciano Reyna apela a la humanidad y al sentido común de las autoridades: la distribución interna solo depende de que Ipostel lo autorice (y que permita también el traslado de pañales y toallas sanitarias), y el canal humanitario se puede abrir sin que ello implique intervención o injerencia en los asuntos internos de Venezuela.

Varios funcionarios de alto nivel insistieron en que la ayuda humanitaria es intervención, y no es así, recalcó, porque se estructura mediante la Organización Mundial de la Salud-Organización Panamericana de la salud con la oficina de ayuda humanitaria de Naciones Unidas y, sin duda alguna, con la coordinación del Gobierno. Es tan rápida que en 24 o 48 horas ya puede estar en territorio nacional, igual que ocurre cuando se reportan desastres naturales. Incluso, puntualiza Reyna, se puede ejecutar sin necesidad de un decreto oficial de crisis humanitaria.

Demanda infinita

En el número 0212-952-20-09, que funciona de lunes a viernes entre 9:00 am y 1:00 pm, se reciben llamadas telefónicas de todo el país. ¿Qué es lo que más demandan las usuarias y los usuarios? Antihipertensivos, inhaladores para el asma, medicamentos contra el cáncer y la diabetes, anticonvulsivantes… las urgencias son infinitas. La mejor evidencia de ello es el incremento en el número de personas atendidas: 120 en mayo, 310 en junio, 220 en julio, 380 hasta el 26 de agosto.

De acuerdo con los cálculos de Reyna, este programa de ayuda humanitaria –al que todavía no le han puesto un nombre, aunque probablemente se llamará Ayuda Solidaria- puede satisfacer los requerimientos de unas mil personas por mes; para poder crecer buscarán un farmacéutico y un coordinador. Por razones obvias no trabajan con ampollas. Lo que sí esperan hacer, a propósito del inicio del año escolar, es incluir en las solicitudes al exterior algunos suplementos nutricionales para las y los estudiantes de los colegios de Fe y Alegría.

Para el presidente de Acción Solidaria, si se tomaran medidas hoy mismo para resolver la escasez y el desabastecimiento se necesitarían por lo menos 10 meses para ponerse al día, porque el rezago es grande. Por ello, esta ayuda humanitaria que asumió su organización –con la cooperación de Senosayuda, Funcamama, Asociación Venezolana para la Hemofilia y Amigos Trasplantados de Venezuela- se extenderá por lo menos hasta finales de 2017. Al menos, así lo vislumbra.

Por encima de cualquier otra consideración, Venezuela requiere ayuda humanitaria “de forma imperativa”, subraya Reyna, porque esta es la única manera de evitar muertes y sufrimientos. Por lo pronto, y mientras se dilucidan los problemas políticos y económicos venezolanos, Acción Solidaria trata de poner esperanza donde hoy hay angustia. Y lo concreta sin preguntar por carné partidista o filiación política, puesto que las medicinas han sido solicitadas desde, incluso, instituciones públicas.

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Fuente: Vanessa Davies / Contrapunto / Fotos: Ángel Dejesús

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