Sentenciados a muerte por la emergencia humanitaria

Sentenciados a muerte por la emergencia humanitaria

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Apoyando el lema “no queremos morir” personas afectadas, Acción Solidaria y varias organizaciones de la sociedad civil acompañaron a Codevida a la IV Asamblea del  Derecho a la Salud y la Vida para exigir al Gobierno que detenga las muertes prevenibles

En un solo clamor, las organizaciones que acompañan a personas afectadas por la crisis de salud en el país asistieron a la plaza Alfredo Sadel (Chacao, estado Miranda), para exigir soluciones urgentes ante la grave situación. La concentración fue convocada por la Coalición de Organizaciones por la Salud y la Vida (Codevida) para así, dar lectura a un documento donde se exige la implementación inmediata de mecanismos de ayuda internacional en medicinas y alimentación para evitar más muertes prevenibles y atender de una vez por toda la emergencia humanitaria.

Gobierno tiene la capacidad para atender la emergencia humanitaria

Feliciano Reyna, presidente de Acción Solidaria leyó el documento que se presentará ante la Asamblea Nacional, que señala que desde finales de 2013 se advirtió lo que está ocurriendo y que la omisión por parte de las autoridades ha sido la única respuesta todos estos años.

El activista señaló que las personas con condiciones de salud crónicas han visto una interrupción casi absoluta del acceso a medicinas y tratamientos y hasta el momento, al menos 16 mil personas están en peligro de muerte por el cierre de las unidades de diálisis, sin dejar de resaltar que en los últimos meses 7 personas dejaron de vivir por esta causa específica.

“Es ilógico que el Gobierno alegue que no tiene capacidad para atender la emergencia humanitaria cuando se ha negado públicamente a recibir ayuda de organismos internacionales y además reduce drásticamente los recursos para importación de medicinas y alimentos.”, señaló.

Por el derecho a la vida

Pasadas las 10 am las personas afectadas ocuparon la plaza, acompañadas de protestas creativas promovidas por las organizaciones de la sociedad civil para hacer visibles sus reclamos por la negatividad de las autoridades de reconocer que muere gente por las condiciones de salud que actualmente se viven en el país. Muchos de los asistentes solicitaron medicinas e insumos médicos, así como respeto por la vida y la dignidad.

Luis Francisco Cabezas de la ONG Convite explicó que 70% de los adultos mayores padece hipertensión, diabetes o ambas enfermedades, y tienen que recorrer al menos, unas 20 farmacias para conseguir sus medicinas. Por su parte, Mildred Valera, de Aconvida, recordó que las autoridades  tienen la obligación de garantizar el derecho la salud y la vida. Mientras que Francisco Valencia de Codevida aseveró que personas que necesitan diálisis están muriendo y el Estado no hace algo al respecto. “Urge la cooperación internacional en alimentación y salud “

Rostros de la emergencia humanitaria

El testimonio de una mujer que alzó su voz por las personas con cáncer dio comienzo a los reclamos de las víctimas de la emergencia humanitaria en Venezuela.

“Esto no es una crisis, es un genocidio, un holocausto contra los enfermos. Queremos vivir, nos queremos morir de viejos”.

Un joven con diagnóstico VIH aseguró que para obtener su tratamiento antirretroviral tendría que viajar a la frontera con Colombia, sin dejar de resaltar que los costos en ese país ascienden a más de 10 millones de bolívares.

“Además de la escasez de medicamentos y de reactivos nos afecta la crisis alimentaria ya que eso impide tener una dieta adecuada que nos garantice el consumo de proteínas”.

En 2015 a Larry Zambrano le transplantaron un riñón. Indicó que el primer año, luego de la operación, el suministro de medicamentos transcurrió normal, pero después entró en una montaña rusa.

“Ha ido de intermitente a inexistente, ya tengo tres meses sin tomar los inmunosupresores porque no hay”.

Larry afirmó que gracias a organizaciones como Acción Solidaria y Codevida ha podido paliar su situación, pero el problema creció exponencialmente y se está poniendo en riesgo la vida de miles de personas.

David Arteaga, perdió sus riñones hace cinco años tras una sobredosis de antibióticos que recibió después de un accidente de tránsito. Viajó desde Aragua para asistir a la concentración.

“No quiero morir, quiero seguir viviendo por mi país”.

Desde 2014 a la fecha la situación sanitaria en Venezuela es cada vez peor, a medida que pasa el tiempo la situación se agrava, y se hace más alarmante. Estas organizaciones seguirán alzando su voz hasta que sea necesario para que se tomen medidas urgentes y no siga muriendo más gente.

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Gabriela Buada Blondell
Unidad de Comunicación 
Acción Solidaria
gbuada@accionsolidaria.info
@gabybuada

 

 

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