Pacientes con VIH en Venezuela cumplen tres meses sin recibir tratamiento del...

Pacientes con VIH en Venezuela cumplen tres meses sin recibir tratamiento del Estado

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Sin antirretrovirales y sin reactivos, los diagnosticados con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) están obligados a evitar hasta agarrar un resfriado. Pacientes seropositivos en Venezuela tienen desde el mes de julio sin recibir su tratamiento de manos del Ministerio de Salud y las clínicas y hospitales no cuentan con reactivos para controlar ni diagnosticar la enfermedad.

El presidente de la fundación Manos Amigas por la Vida (Mavid), Eduardo Franco, aseguró que este próximo diciembre se cumple un año sin contar con reactivos para apoyar a quienes luchan contra este virus y personalmente lleva tres meses sin tomar el medicamento que necesita de por vida. Por su parte, el infectólogo del Hospital Clínico Universitario de la UCV, Martín Carvallo, comentó que desde el mes de julio sus pacientes no han tenido acceso a su tratamiento.

Sin la medicación periódica, Franco y el resto de los diagnosticados con VIH están en peligro de desmejorar su calidad de vida; obligados a mantenerse en el mejor estado de salud posible para evitar las temidas enfermedades oportunistas. La interrupción puede crear resistencia a los componentes de la pastilla que se esté ingiriendo.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para el año 2016 en Venezuela se registraron más de 120 mil casos de adultos y niños con VIH. De la cantidad anterior, 6 mil 500 fueron diagnosticados recientemente. Alrededor de 21 mil menores de 18 años quedaron huérfanos por culpa de esta enfermedad. Sólo en el HUC van a consulta 5 mil 700 personas.

Franco explicó que al iniciar su tratamiento, aproximadamente en el año 2000, cuando los antirretrovirales llegaron al país importados por el Ministerio de Salud, tomaba de 32 a 36 pastillas. Los avances científicos permitieron que los componentes de la terapia se comprimieran en una sola píldora que debe tomar cada noche.

“En un principio tomábamos de 32 a 36 pastillas. O al menos cuando comenzamos. Realmente todos comenzamos a partir del 2000, anteriormente no había medicamentos en Venezuela (de este tipo). Y los que no teníamos la posibilidad, nos tocaba quedarnos a ver qué pasa. Si vivíamos o moríamos en el camino porque no teníamos los recursos para salir del país, que era donde estaban los medicamentos”, detalló.

El infectólogo agregó que anteriormente se le administraba tratamiento a las personas que tenían la enfermedad avanzada. No obstante se determinó que era mejor tratar a todos los pacientes con VIH, dado que mejoraba la posibilidad de prevenir la aparición de cualquier otra enfermedad.

“Desde 1998 hasta 2010, (en Venezuela) estábamos de primeros con todos los tratamientos, mucho mejor que la mayoría de los países latinoamericanos”, aseguró Carvallo. Comentó que los pacientes podían acercarse cualquier hospital del país y formar parte del Programa Nacional de Sida, donde se les facilitaba su medicación de forma gratuita.

Los avances científicos permitieron que los seropositivos pasaran de tomar de más de 30 pastillas a solo una. La medicación es “coformulada“, continuó el especialista: una cápsula tiene varios componentes. En Venezuela, 60% de los pacientes toman Viraday. “Actualmente no tenemos ninguno de los tratamientos que están en los países desarrollados. En América Latina, estamos de últimos en todo”, declaró.

Mientras esperan la llegada de los fármacos, los diagnosticados deben mantenerse lo mejor que puedan para evitar que la enfermedad avance.

“Teniendo fe en Dios y tratando de mantenerme lo mejor posible. Comiendo lo mejor que se puede en esta gran crisis alimentaria. Aparte de eso hay otras patologías, tengo dos infartos también (…). El activismo, ayudar a otras personas me ayuda a mantenerme y a crecer como persona, cada vez que ayudo a alguien me estoy ayudando a mí mismo”, precisó el presidente de Mavid.

Trabajo en conjunto

A la fecha, la fundación Mavid atiende a 8 mil 500 personas en el estado Carabobo. “Le damos apoyo psicológico, le enseñamos a vivir con VIH, que no significa muerte. Que no es una enfermedad sino una condición de salud“, aseguró Franco. Tienen contacto cercano con la organización Impulso Vital, en el estado Aragua, que atiende 4 mil pacientes.

Detalló que en la zona central del país hay números más altos porque hay infectólogos y mayor acceso a las pruebas. “La gente que está en Apure, Amazonas, en Guárico tienen que recorrer mucha distancia. No hay un control, una estadística que pueda ayudar. Las poblaciones indígenas son de los mas afectados”, explicó Franco.

En total, hay 160 organizaciones en todo el territorio que mantienen comunicación entre sí para prestar apoyo a los pacientes seropositivos. A la fecha el ministro de Salud, Luis López, no se ha reunido con ellos. Los dos representantes anteriores de la cartera de Salud, durante sus gestiones, tampoco lo hicieron.

Fuente: Efecto Cocuyo / Shari Avendaño

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