Los logros de las mujeres que viven con VIH

Los logros de las mujeres que viven con VIH

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Al celebrarse el Día Internacional de la Mujer y dando seguimiento a los actuales procesos de las redes regionales y su impacto en la región, Corresponsal Clave entrevistó a referentes de las dos redes que aglutinan a las mujeres con VIH, la ICW y el MCLM+, para conocer sobre su trabajo actual.

Por: Mirta Ruíz Díaz

Los aportes de las redes y agrupaciones de mujeres que viven con VIH (MVV) en la última década son incontables e invaluables. Ellas contribuyeron al fortalecimiento del liderazgo de mujeres en torno a los derechos humanos, principalmente los derechos sexuales y reproductivos de las MVV, y pusieron los temas de mujeres en la agenda de tomadores de decisión y aliados estratégicos. Produjeron y publicaron investigaciones locales y regionales y construyeron materiales y documentos que aportan a la visibilidad y muestran las realidades de las MVV en la región.

Agradecemos a la Secretaria Regional de la Coalición Internacional de Mujeres que viven con VIH (ICW, por sus siglas en inglés), Arely Cano, a la Coordinadora regional del Movimiento Latinoamericano y del Caribe de Mujeres Positivas (MLCM+) Marcela Alsina, a Sandra Arturo y a Mariana Iácono de la Red Argentina de Mujeres con VIH por sus disposición a las entrevistas y sus aportes que hicieron posible este resumen.

Ambas redes han aportado al empoderamiento y reconocimiento de la mujer como parte de la respuesta a la epidemia; su visibilización ha sido un factor importante en los diferentes espacios de participación social, empresarial, familiar y en la respuesta en salud. Las redes de mujeres también hicieron posible que adolescentes y mujeres jóvenes se involucraran en la respuesta al VIH, sean visibles y busquen una vida plena en el ejercicio de derechos.

Sin embargo, y a pesar de todo el avance, las necesidades de las mujeres no han sido atendidas en su totalidad, hay países donde la escasez de medicación y la falencia en los servicios de salud son aún muy grandes; existen otros donde los derechos sexuales y reproductivos, los derechos laborales y el derecho a la no discriminación son todavía vulnerados. Luego de 30 años de epidemia, aún queda mucho trabajo por hacer.

Los logros de las mujeres que viven con VIH

La Coalición Internacional de Mujeres que viven con VIH, ICW, ha logrado reuniones con presidentes, principalmente con el ex presidente de Costa Rica, Óscar Arias, quien apoyó la campaña “Más paz, menos Sida”; asimismo, reunió a las Primeras Damas de varios países de América Latina -principalmente de Centroamérica- en la Coalición de Primeras Damas y Mujeres Líderes, que permitió hacer acciones de abogacía e incidencia política para el acceso de tratamiento y otros aspectos específicos a la problemática de las MVV.

El Movimiento Latinoamericano y del Caribe de Mujeres Positivas, MLCM+, cuenta con representatividad en 13 países de la región, que sirven de enlace a aproximadamente 1855 MVV. El MLCM+ cuenta con una imagen corporativa, posicionamiento y legitimidad ante organizaciones nacionales, regionales e internacionales relacionadas al VIH.

Para Mariana Iácono, el trabajo de ambas redes logró la visibilización de las mujeres viviendo con VIH y el posicionamiento de la agenda aun cuando no se les considera poblaciones clave. “Son precursoras de acciones en la respuesta al VIH luego replicadas por otros movimientos”, afirmó Iácono.

Avanzar a pesar de las adversidades

En una región donde la respuesta al VIH empieza a diluirse y las organizaciones de sociedad civil parecen haber enmudecido, el posicionamiento de las redes regionales es valioso.

Arely Cano comentó: “como ICW Latina, seguimos manteniendo posicionamiento político y también de referencia desde nuestra participación como mujeres líderes viviendo con VIH en Latinoamérica”.

Mediante la participación política y social se sostiene el posicionamiento de ambas redes de mujeres y su trabajo comunitario en los países, pero en tiempos de escasos recursos este se dificulta.

Para Marcela Alsina, la MLCM+ está atravesando un momento crítico para visualizar sus trabajos. “Las organizaciones hemos perdido espacios donde debatir posicionamientos en conjunto y la falta de financiamiento ha sido clave para esta desarticulación”, manifestó. En un último estudio de la MLCM+: Nuestras historias, nuestras palabras: Situación de las mujeres que viven con VIH en 14 países de América Latina, se hizo un diagnóstico sobre la precaria situación económica de las MVV; muchas se vieron obligadas a abandonar el empleo o fueron despedidas, estableciéndose una relación entre la infección por VIH y la condición de pobreza, profundizando los mecanismos de exclusión del mercado de trabajo. “En cuanto a Salud sexual, una vez diagnosticadas, la recomendación es la de utilizar preservativo siempre, dando por sentado que las mujeres saben cómo y cuándo utilizarlo, no abordando las posibles resistencias de ellas o sus parejas para su uso”, agregó Marcela sobre los hallazgos del estudio. “Y sigue presente la “indicación” médica de no tener más hijos, ubicando a la esterilización quirúrgica como el método recomendado; e incluso a veces se realiza sin el consentimiento o sin que la mujer sepa que se le realizará la ligadura de trompas y las consecuencias de esto para su vida y su salud”, agregó la coordinadora del MLCM+. Finalmente, la violencia es un aspecto que está presente en las mujeres que viven con VIH, en sus entornos más cercanos y a lo largo de toda su vida.

Las necesidades aún presentes en las mujeres que viven con VIH, han motivado una serie de planes en las organizaciones y recomendaciones que sus redes han hecho llegar a gobiernos, agencias del Sistema de Naciones Unidas y Organizaciones de la sociedad civil, a fin de mejorar la calidad de vida y garantizar el pleno respeto de los derechos humanos de las MVV en la región. A pesar de todo ello, el trabajo local y regional no ha sido fácil debido a los limitados recursos con los que han contado.

Por otro lado, el aislamiento en trabajos individuales, tanto de las redes como de las organizaciones y personas que las conforman, ha impedido que hagan de manera conjunta denuncias de violaciones a los Derechos Humanos u otra anormalidad que surja en la región. “América Latina y el Caribe quedaron sin voces representativas que reclamen la realidad de la región”, manifestó Alsina. “Considero que falta un espacio propio de la Sociedad Civil donde debatir posicionamientos y estrategias; hace años que se realizó el último encuentro Mundial de PVVS. Las redes u organizaciones solo hemos tenido espacios en congresos médicos o foros, pero estos espacios no sirven para realizar alianzas para un trabajo organizado, con estrategias y objetivos definidos”, agregó.

Una realidad, ¿una sola voz?

La integración de las agendas de trabajo se viene discutiendo desde hace mucho tiempo. Hace algunos años, las redes regionales, incluyendo las de mujeres con VIH, acordaron reunirse para construir una agenda común.

Marcela Alsina comentó que “se ha pensado y se tiene como objetivo poder realizar una reunión entre las redes de mujeres para definir una voz más fuerte en la región, pero la falta de financiamiento ha sido una limitante, ya que creemos que este tipo de alianzas debe discutirse en forma participativa, es muy difícil por vías electrónicas”. Sin embargo, Arely Cano señaló que desde ICW no han considerado esta integración, ya que la Coalición es inclusiva, es hecha para mujeres y por mujeres con VIH.

De cualquier manera, para lograr una mejor articulación o una integración de las agendas haría falta “dar un viraje total a sus políticas o metodologías internas y también realizar unos procesos de reorganización de funciones”, señaló Sandra Arturo al ser consultada sobre la posibilidad de lograr la integración de las agendas de mujeres con VIH.

Esta gran misión parece haber sido asumida por Mariana Iácono, quien mencionó que este año se está dedicando a ello con la participación de algunas compañeras MVV y el apoyo de ICW global. “Sería muy buena la unión o la conformación de equipos de trabajo dado que todas trabajamos en la misma agenda y estamos en un momento histórico del VIH diferente, en el marco de la construcción de la nueva agenda de desarrollo Post 2015″, comentó Iácono. según su parecer, superar la crisis de liderazgo, asegurar mayor participación de mujeres jóvenes que viven con VIH y fortalecer la participación de las mujeres latinoamericanas en la agenda global serían aspectos clave para fortalecer las redes y su agenda regional.

Mirar hacia adelante

Algunas de las entrevistadas señalaron que es más o menos evidente que las redes regionales no están siendo una voz de denuncia ni reclamo en América Latina. Sus problemas internos para organizarse y posicionarse las consumieron.

Ellas tienen por delante un gran desafío, deberán organizarse y reclamar un espacio político y de acción, o desaparecerán poco a poco. La unión, la conversión de un grupo de trabajo de ambos movimientos generaría mayor impacto en la respuesta y en la adhesión de mujeres jóvenes viviendo con VIH de la región y ello podría darle un impulso renovado a las redes.

Las mujeres con VIH han sido y siguen siendo grandes protagonistas en la respuesta regional al VIH. Hoy más que nunca estas dos redes que reúnen a mujeres debieran encontrar sinergias y articular sus esfuerzos, a modo de lograr una agenda coherente que permita escuchar las voces de todas las niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres con VIH.

Reiteramos nuestro agradecimiento a la colaboración con este artículo de Arely Cano, de ICW Latina; Marcela Alsina y Sandra Arturo, del MLCM+ y a Mariana Iácono de la Red Argentina de Mujeres con VIH.

Fuente: www.corresponsalesclave.org

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