La Enfermedad no Discrimina

La Enfermedad no Discrimina

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Caracas, 23 de enero de 2017. – Inicios de los Noventa. Recién comenzaban a surgir rayos de esperanza para los enfermos de SIDA en el mundo, con la probada eficacia de los tratamientos combinados con antirretrovirales.  Para muchos venezolanos la ayuda no llegaba y los medicamentos resultaban sumamente costosos como para poder comprarlos en el extranjero. El sufrimiento les llegaba por partida doble: de una sociedad que los excluía y de un Estado que no proveía protección a su salud, derecho fundamental que tenemos según la constitución (la actual y la anterior) y sin distingo alguno.

En medio de la crisis, Él pierde a su pareja a quien prometió llorar con Acción, una acción solidaria por las mujeres, los hombres y niños que ya padecían la enfermedad en nuestro país. Puentes de respuesta impresionante se tienden desde diversas partes del mundo hacia Venezuela. Un donativo que recibe un voluntario, otro que logra convenios para comprar los medicamentos a precio de costo, otro voluntario que se ofrecía a meterlo en la maleta, y así iban llegando, a cuenta gotas, esperanzas de vida por Maiquetía. Mucho batallaron, y mucho lograron. Para el año de 1998, ya contando con el acceso al tratamiento en el país, la acción pudo entonces enfocarse hacia la atención y la educación de la población en torno al virus, sus formas de transmisión y el tratamiento que, si bien no cura, garantiza vida.

Quién le diría que toda la experiencia adquirida, inspirada en un amor víctima del SIDA, podría volcarla hoy en ayuda humanitaria a millones de personas padeciendo diversas enfermedades. La crisis humanitaria no discrimina, qué ironía. En la Venezuela actual no es solamente el enfermo de Sida quien carece de reactivos para pruebas de control o detección. El hipertenso teme por su vida. El asmático casi no respira.  Por todos él sigue activado, y por todos retomó aquellos puentes que tanta ayuda brindaron en los noventa. Contó con la solidaridad de muchos venezolanos en aquellos años. Sabía que la nobleza venezolana seguía viva, hoy con una diáspora mucho más significativa. Así surgieron alianzas por la salud, CODEVIDA, y una campaña lanzada en España por venezolanos allá residenciados que arrojó una hermosa e impresionante respuesta: “Un medicamento para Venezuela”.

Más que puentes se tendieron verdaderos viaductos desde España a Venezuela. La canción se transformó en grito de ayuda, un concierto que encerró una evidente protesta ante tan evidente falta a los Derechos Humanos de tantos venezolanos. Bertin Osborne, Carlos Baute, Franco de Vita… y seguirán sumándose artistas. Quién se enteró, se movilizó. La motivación fue más allá que unas notas musicales, una voz y canción preferida. Se acercaban al teatro, dejaban el medicamento, y se iban. Allá se organizaron y desde allá despacharon maletas con vida. Acá, sin importar las familiares parrandas decembrinas, los voluntarios trabajaron emocionados. Clasificaron medicamentos, los ordenaron por fecha de vencimiento. Se requirieron anaqueles e improvisar en uno de los cuartos una especie de farmacia para así atender de manera rápida al urgido, al desesperado, al desatendido.

“Jamás pensé ver a una persona llorar y al mismo tiempo besar una caja de medicamentos al recibirla. Sentí rabia, mucha rabia al escuchar historias de personas lamentablemente fallecidas mientras esperaban por ese medicamento que ahora sí podrían haber tomado, porque nos habían llegado”

El nombre del héroe de esta historia de la vida real es lo de menos. Porque como él hay muchos otros héroes activados y confiados en un valor supremo, benditamente venezolano, la solidaridad.

Por los héroes anónimos, los conocidos, los publicitados, los mal tratados, los amenazados. Por los enfermos, los hambrientos. Por los Centros de Salud, las escuelas, por Venezuela nace una propuesta que busca aportar desde la tecnología y la inventiva.

#retoUsolidaridad Un concurso que convoca a jóvenes de todas nuestras universidades para que diseñen y pongan en operatividad, en tiempo record, una plataforma digital, una App que permita a venezolanos regados por todo el mundo, a quienes estando en Venezuela puedan ayudar, a solidarios de cualquier nacionalidad, acercar ayuda para tantos hermanos en situación crítica, realmente preocupante. Con el boca a boca, con las redes y un teléfono se ha logrado mucho. Imagina cuánto más se puede lograr apoyándonos en las herramientas que pueden diseñarse en la era digital.

Si te preocupa, ocúpate: www.retoUsolidaridad.com

 

 

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