El heroico padre que ha adoptado 22 niños con VIH abandonados por...

El heroico padre que ha adoptado 22 niños con VIH abandonados por sus padres

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Se llama Reji Thomas, tiene 43 años y vive en Mumbai (India). Con su esposa tuvo dos hijos biológicos, pero bajo su techo viven otros 22 niños más. Todos ellos tienen dos cosas en común: son portadores del VIH y fueron abandonados por sus padres. En el hogar de Thomas han encontrado cariño, protección y sustento; en otras palabras, la familia que cualquier pequeño necesita. Por eso se refieren a él cariñosamente como ‘Papa Reji’. Al fin y al cabo, al margen de los lazos sanguíneos, él es su auténtico progenitor.

El blog Stuff nos cuenta la asombrosa y entrañable historia de este héroe, un tipo normal que vio cómo su vida daba un vuelco hace algunos años, la tarde en que vio una niña enferma sentada a las puertas de un hospital. Queriendo consolarla, se acercó a ella y se ofreció a traerle algo de comer. La cría le pidió fideos y Reji Thomas le prometió que volvería con ellos al día siguiente. Cumplió su palabra, pero la niña ya no estaba allí. Los trabajadores del hospital le informaron de que había muerto durante la noche.

«Esa experiencia comenzó a perseguirme», confiesa el hombre, que no podía quitarse de la cabeza cómo había dejado escapar la oportunidad de salvar a aquella criatura. Decidido a resarcirse, regresó al hospital y dejó sus datos de contacto, pidiendo que le llamasen si volvía a haber allí algún niño en la misma situación. Pronto le propusieron hacerse cargo de otros dos pequeños, cosa que aceptó sin dudar un insante. Su esposa y él no tuvieron inconveniente en dormir en el suelo para que los recién llegados tuviesen un colchón sobre el que descansar.

Sin embargo, eran ya seis en casa y el espacio comenzó a ser un problema. Reji Thomas alquiló un espacio mayor y, cuando su generosidad comenzó a ser conocida en el barrio, recibió donativos en forma de camas y alimentos. Así pudo permitirse acoger a más y más niños abandonados hasta llegar a 22. «Mi esposa ha sido un enorme apoyo y nunca hemos hecho diferencias entre nuestros hijos. Les regañamos, les amamos y les hacemos regalos por igual. Les damos de comer y les llevamos al médico. Tratamos de darles una buena educación y asegurarnos de que tienen una vida que merezca la pena vivir», explica.

«Papa Reji» relata emocionado el caso de un crío que llegó a su casa gravemente enfermo, con una tuberculosis muy avanzada. «No podía moverse, pero le alimentamos, le hicimos reír y le dimos cariño. ¡En dos semanas estaba corriendo por todas partes!», recuerda. Esa clase de experiencias, asegura, hacen que todos los sacrificios merezcan la pena. «Que sean portadores del VIH no significa que su vida tenga que ser corta. Con amor y atención todo es posible. Ellos me llaman ‘Papa Reji’ y el deber de un padre es proteger a sus hijos. Así que no soy nadie especial: sólo soy un padre cuidando de sus hijos».

Fuente: abc.es 

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