Decenas de miles de personas con VIH en peligro de morir por...

Decenas de miles de personas con VIH en peligro de morir por falta de tratamiento

0
Compartir

La vida de más de 60 mil personas con VIH/SIDA en Venezuela se encuentra en grave peligro debido a que en breve prácticamente no habrá en el país tratamiento contra el VIH ya que el Ministerio del Poder Popular para la Salud no ha hecho el pedido de los fármacos necesarios, según denuncian diferentes ONG que se han reunido con la Organización Panamericana de la Salud. De hecho, ya se agotaron las existencias de múltiples medicamentos, en especial los que son utilizados para tratar a niños y niñas con esta condición. Se espera que el “apagón” definitivo de tratamiento llegue para el mes que viene o el próximo.

Diferentes centros de salud públicos donde atienden a pacientes con VIH se encuentran informando la situación a sus usuarios en estos momentos. Los testimonios de desesperación le llueven a las organizaciones que trabajan estos temas:

Fui diagnosticada en enero de 2013 y recuerdo ese momento sólo porque llegué a pensar que atentando contra mi propia vida podía resolver ese problema de una vez. De alguna forma me encontré con distintas dificultades para lograr ese cometido y luego de tanta reflexión decidí convencerme en que sí es posible vivir con VIH.

“Solo debes tener un estilo de vida más sano, tomarte tus medicamentos y hacer seguimiento a tus exámenes de carga viral” frase que logró calmarme y que escuché en Acción Solidaria, ONG que trabaja por los derechos de las personas con VIH/ Sida.

Desde el año 2014 se conoce que la situación de escasez y desabastecimiento de productos relacionados con la salud es real, pero durante los últimos días al buscar mi tratamiento pude verificar que no solo es realidad sino que es emergencia, al menos para mí y para más de 60 mil personas que en Venezuela viven con esta condición.

Hoy me siento exactamente igual de impotente que ese principio de año. Es como si me volviera a enterar de mi diagnóstico pero también de que no tengo nada que haga que el virus no avance.

VIH en Venezuela

Testimonios como el de Lilibeth no dejan de confirmar lo que se está exigiendo desde hace más de un año, atención ante el grave problema de escasez de medicamentos para pacientes crónicos y es que, a finales de marzo se realizó una concentración en la ciudad de Caracas donde varias organizaciones que trabajan por los derechos a la salud y la vida exigieron al gobierno tomar medidas urgentes para garantizar atención de manera oportuna.

El tiempo sigue transcurriendo y los distintos medios de comunicación del país y el mundo continúan publicando que en Venezuela los centros de salud públicos no cuentan con las condiciones que garanticen una atención mínima adecuada, y que la inseguridad también hace de las suyas. Por poner solo un ejemplo de esto último, el Instituto de Inmunología de la Universidad Central de Venezuela (lugar donde entregan el tratamiento antirretroviral, hacen los exámenes relacionados y brindan consultas para personas con VIH) amaneció cerrado por robo el lunes de esta semana.

Las personas con VIH no solo están en crisis por la ausencia de antirretrovirales, además pasan al menos dos veces al año por el impedimento de la realización de exámenes vitales para el correcto monitoreo de la infección, pruebas necesarias tras obtener el diagnóstico para así determinar el inicio y tipo del tratamiento, como requisito para el seguimiento periódico, conocer el estado del sistema inmune, determinar la eficacia de los tratamientos y poder renovar los récipes médicos para situaciones excepcionales como intervenciones quirúrgicas, para el control de embarazo de mujeres con VIH y para realizar seguimiento y control de niños nacidos de madres con VIH.

El Centro de Información Nacional de VIH/Sida de Acción Solidaria ha recibido continuas denuncias por la escasez de medicamentos, la falta de reactivos en todo el país y la suspensión de citas en laboratorios públicos para la realización de las pruebas. Las personas reportan que desconocen su estado de salud y que tampoco pueden iniciar tratamiento por la imposibilidad de hacerse las pruebas.

Para los médicos desconocer el estado de salud de los pacientes significa actuar a ciegas. Existen diferentes tipos de tratamiento y no todos le funcionan a todas las personas, por lo que incluso pacientes que están recibiendo el tratamiento no saben en realidad si el mismo está haciendo efecto y la única manera de enterarse es esperar a ver si continúan sanos o si se enferman o mueren.

Sin tratamiento

Los antirretrovirales son la única estrategia médica científica válida que tienen las personas con VIH para poder vivir, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ONU-SIDA y la norma técnica del Ministerio de Salud de Venezuela, porque estos medicamentos hacen que se controle la replicación del virus en los organismos, detener la progresión de la enfermedad y disminuir la mortalidad, así lo indicó el doctor Héctor Rangel, quien además es especialista en VIH / Sida.

El médico dice que la grave situación actual que viven las personas con VIH pone en peligro la vida de los pacientes ya que conoce a algunos colegas que se han visto en la obligación de realizar un tratamiento empírico, es decir, “al ojo por ciento”.

“Los estudios son claros y definitivamente interrumpir la terapia antirretroviral limita la recuperación de los niveles de células CD4 y aumenta el riesgo de padecer infecciones oportunistas y de morir”.

Rangel también ha advertido en distintas oportunidades lo que está ocurriendo en los pueblos indígenas Warao en el estado Delta Amacuro, donde aumentan considerablemente los casos de VIH y de Sida sin acceso a tratamiento.

“Si en Caracas las denuncias están aumentado día tras día, no nos imaginamos lo que viven estas personas que están prácticamente en el abandono”.

Tratamiento disponible solo para los bolsillos más pudientes

En medio de la desesperación, al igual que pacientes con otras afecciones de salud, los pacientes con VIH han optado por adquirir medicamentos fuera del país y algunas personas con el virus señalan que esta posibilidad se ve aún más limitada con el alza del dólar y la ausencia de divisas.

Anteriormente los medicamentos podían conseguirse en Venezuela en ciertas farmacias privadas, sin embargo las mismas desde hace meses han dejado de proveerlo debido a la falta de divisas para su importación. Actualmente la única opción particular para traer tratamiento contra el VIH dentro del territorio la ofrece una reconocida cadena de farmacias y productos de salud en su sede de Boleíta. Sin embargo, los costos exceden las posibilidades de la gran mayoría. Por ejemplo el tratamiento denominado Atripla, uno de los más utilizado por las personas con VIH, cuesta 2870 dólares americanos para treinta días, más 30 dólares por el envío.

También con el tema de las pruebas y los suplementos alimenticios los usuarios del interior del país indican que los costos varían desde 10 mil hasta 25 mil bolívares dependiendo de la zona y el centro de salud.

Hoy 7 de abril, Día Mundial de la Salud, cientos de defensores y defensoras de derechos humanos se suman a las decenas de miles de personas con VIH en Venezuela quienes reclaman respuestas ante esta grave situación ya que es obligación del Estado garantizar el derecho a la salud de las personas con VIH, “como parte del derecho a la vida” según el artículo 83 de la Constitución y el 84 que reza que el sistema público de salud debe dar acceso oportuno y rehabilitación de calidad.

Para finalizar, es importante resaltar que en el ámbito internacional, desde 2001, Venezuela ha suscrito las Declaraciones Políticas sobre el VIH/SIDA aprobadas en las Sesiones Especiales de la Asamblea General de las Naciones Unidas y la última Declaración efectuada en el año 2011, durante la Reunión de Alto Nivel sobre el VIH/SIDA, los Estados Miembros, incluyendo Venezuela, abrazaron el principio de un mundo con cero nuevas infecciones por el VIH, discriminación cero y cero muertes relacionadas con el Sida. Que no quede en papel.

Fuente: Amnistía Internacional Venezuela / Gabriela Buada Blondell 

No hay comentarios